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16th of January 2018

Mujer



Hugh Jackman: "He aprendido a juzgarme, cada vez me fío más de mí mismo"

Es la antítesis de una estrella de Hollywood. Divertido, espontáneo, cercano. Iba para periodista, pero la interpretación se cruzó en su camino y le convirtió en el actor de prestigio que hoy es. Es elegante sin necesidad de demostrarlo, porque lo suyo "viene de fábrica". La revista 'People' le nombró "el hombre vivo más sexy del mundo" en varias ocasiones, tal vez porque luce con la misma clase en una alfombra roja o descalzo por la playa.

Desde su 1,90 de estatura ve la vida con la ilusión de un principiante. Orgulloso de su condición de padre de familia, casado y fiel, Hugh Jackman lució simpatía y físico en nuestro encuentro en Londres. En un hotel Claridges engalanado de Navidad, el actor australiano presentó con orgullo su último trabajo, 'El gran showman', la historia real de P.T. Barnum, el soñador americano que inventó el circo. En esta película, Jackman vuelve a lo que le gusta hacer de verdad: cantar y bailar. Y hacerlo bien le ha valido una nominación a los Globos de Oro como mejor actor de película musical/comedia.

"Te voy a contar algo que me hace volver a mi adolescencia", empieza a decirme antes siquiera de que pueda preguntarle. "Es mi particular 'Billy Elliot'. Cuando tenía once años un profesor me dijo que tenía talento como bailarín y que debería recibir clases. Se lo dije a mi padre y le pareció bien, pero uno de mis hermanos lo escuchó y empezó a decir que eso era de chicas. Cuando cumplí los 18 fui a ver '42nd Street' con ese mismo hermano y mi padre. Esta vez me dijo que había sido un estúpido en su juicio de años antes y que el escenario me pertenecía. Por miedo a ser un 'outsider' o ser juzgado mal, no bailé en los siete años posteriores a su comentario de niño pero, al día siguiente de animarme a que lo hiciera, retomé el baile y me preparé".

Tu hermano te chinchaba por bailar... ¡qué harían tus compañeros de pupitre! Ellos me habrían chinchado aún más. Cuando eres un niño te chinchan hasta por llevar zapatos nuevos al colegio, o por un corte de pelo, y eso era... lo peor. Se burlan de ti porque no le caes bien, y cuando eres un adolescente con 11, 12, 13 años, esa es la peor cosa Recuerdo, por ejemplo, cuando mis padres se separaron. Mi madre se fue... y eso era algo anómalo. Recuerdo que, por muy mal que lo estuviese pasando por la situación familiar, lo peor era que yo me sentía muy avergonzado en el colegio, porque sabía que todo el mundo estaba hablando de ello. Y ese sentimiento era simplemente horrible.¿Alguna vez te has apuntado a cosas solo para 'encajar', por no sentirte a un lado?100% de las veces. Todos mis hermanos y hermanas tenían 'hobbies'. Yo no y quería uno que fuera diferente a los suyos porque yo era el pequeño. Recuerdo una vez que me empecé a meter en el mundo de los coches y me compraba la revista 'Wheel' todas las semanas. Era capaz de nombrar todas las características de algunos coches. A nadie le importaba, ni siquiera a mí. Cada uno tenía sus libros de cricket, sus caballos o sus sellos. Y yo tenía mis revistas de coches. Realmente tengo cero interés en coches, o sea que sí, muchas veces hice cosas para sentirme alguien.Barnum, de niño, sufrió acoso en el colegio ¿Alguna vez has pasado por eso?No, no recuerdo haber sido acosado de esa manera, tan sólo sentirme avergonzado por aquella situación sobre la separación de mis padres, que te he comentado. Odiaba que la gente hablara de mí, era algo doloroso. No quería que nadie lo supiera, pero realmente todo el mundo lo sabía.Quizás era porque en aquella época, en esa generación, era menos común verbalizarlo que ahora. En la actualidad está más generalizado...Muchísimo más, de hecho hay cantidad de cosas que están mejor aceptadas que antes, lo que creo que es muy positivo. Cuando era joven iba a un colegio privado bastante pijo y no tenía ni un solo amigo católico. Nunca me encontré con un católico. Puede parecerte algo raro, pero fue así. Cuando empecé a salir, ya con 18 años, pude socializar con amigos católicos y en mi barrio tenía vecinos de esa religión, jugábamos al rugby contra el colegio católico, pero nunca tuve amigos de esa religión. Había todas esas divisiones sociales que hoy día extrañan.Tu personaje tuvo que hacer frente a críticas demoledoras y salía adelante ¿Has sido objeto tú de esas censuras que duelen?Si soy sincero, te reconozco que yo no tengo el coraje de P.T. Barnum. Claro que he sufrido algunas críticas duras. Las que son sinceras, incluso siendo duras conmigo, las asumo tal y como son. Recuerdo que mi padre, cuando le dije que quería ser actor, me dijo preocupado que creía que no soportaría bien las críticas, que tenía la piel muy fina para ello y eso lo recuerdo siempre. En general no las leo. Tenía un profesor de interpretación que me avisó sobre leer o no las críticas, da igual que sean buenas o malas. Él decía que leerlas era la muerte del actor, porque nunca vamos a ser capaces de aceptar exactamente lo que opinan de nuestra interpretación y podemos estar influenciados, tanto si dicen que les ha gustado como si no. Si un actor cómico que tiene que hacer reír lee que no ha hecho gracia, probablemente no lo consiga la próxima vez porque estará influenciado por ello.¿A quién haces caso?Cada vez me fio más de mí mismo, esa es la verdad. He aprendido a juzgarme con el paso del tiempo. Obviamente, se empieza consiguiendo un trabajo compitiendo contra otras 300 personas que quieren ese papel, yendo a clase de interpretación, siendo juzgado por tus profesores, compañeros... pero, desde hace unos años me he forzado a escuchar y ver mucho material mío, algo que me resulta muy difícil, por cierto. Y he aprendido a saber juzgarme a mí mismo primero. Por supuesto, necesito la aprobación de otros y me encantaría que fuera mucha gente a ver mis películas.¿Intimida ser el espejo donde se miran las nuevas generaciones?No me creo ejemplo de nadie. Yo sigo aprendiendo todos los días. Recuerdo la primera vez que trabajé con John Travolta. Yo estaba realmente nervioso y sólo pretendía copiar todo lo que él hacía, lo que bebía, lo que pedía....Unos días antes de comenzar el rodaje, de repente me dijo que estaba nervioso y, claro, yo no daba crédito, pero es que me dijo que en 30 años de profesión cada rodaje era diferente, cada grupo era diferente, cada película es diferente, por eso no sabes cómo va a ser esta vez. Tardas dos o tres días en saber de qué va todo, de aclimatarte al grupo y al rodaje. Y eso es lo que quiero transmitir a los más jóvenes. No hay ninguna razón para que sea todo perfecto y estés intachable el primer día.Después de 'Los Miserables' ¿Esta era la película que necesitabas hacer?Bueno, desde entonces no he hecho ningún otro musical. He hecho películas y algún musical en teatro ocasionalmente, pero ningún musical en el sentido estricto. Decidimos hacer este en 2012, tres años después de 'Los Miserables' y, sin embargo, hasta este año no se han dado todas las circunstancias para poder hacerla. Ha sido una terapia fantástica poder interpretar este personaje, cantar, bailar.. Es una película sobre la esperanza... Ha sido genial.Imagel del rodaje de 'El gran showman' Creo que está hecha a tu medida...Bueno, creo que ha sido así desde el principio!, no podía ser de otra manera. Creo que es muy autoindulgente. Claramente está hecha para mis propias características. Nos ha llevado muchos años ponerla en marcha. Durante ese tiempo, los creadores de la banda sonora hicieron otros trabajos, entre ellos 'La la Land' y mira todo lo que han conseguido.¿Eres feliz siendo actor?Amo ser actor. Creo que no sólo es divertido, sino que es un gran privilegio. Me encanta ser un narrador de historias, estar en la posición de contar alguna como esta, que tiene algo muy positivo que contar. Esta película es muy edificante y reconfortante. Ojalá te revele un gran sentimiento interno y una sonrisa en tu cara. Conseguir reacciones como esas lo siento como un gran privilegio.Te recuerdo de maestro de ceremonias en los Oscar, justo el año que lo ganó Penélope Cruz, y creo que lo que hiciste es lo que describe a un auténtico 'showman' ¿Te sientes así?Me gusta estar en un escenario, me encanta ese sentimiento. Me siento distinto, no sé si más completo, pero sí tremendamente feliz.Cantas, bailas, interpretas... ¿Hay algo que hagas mal?(Risas) ¿En la vida? Sí, soy terrible con las manualidades, lo que se dice un manazas. Si pasa algo con el grifo del fregadero de tu casa y lo descubres ¡no me pidas que te ayude! (risas). No sé nada de arandelas, o como quiera que se llamen.Al menos eres buen cocinero...Sí, eso sí es verdad. Soy buen cocinero (risas). No te olvides de que soy un actor. Conseguí mi primer trabajo a los 26 años, por lo que tuve que aprender a cocinar, ya te imaginas, y trabajé en muchos restaurantes, por lo que entiendo y sé lo que es la buena cocina.Siempre has reconocido que tienes un espíritu competitivo...Es verdad, siempre. Soy competitivo, me gusta serlo y lo disfruto. Siempre me gustó el hecho de competir con mis amigos en el colegio, la presión de perder... pero ahora me gusta mucho ser competitivo conmigo mismo y lo que me provoca. Me encanta ver a la gente competir, el espíritu olímpico. En mi vida me encanta competir por los Oscar, aún no siendo siempre agradable, pero esa sensación dramática de no saber qué puede pasar con mil millones de personas siguiéndolo, es fantástico.Eres un actor muy activo en redes sociales. Defínele 'El gran showman', en un tuit, a toda esa cifra millonaria de personas.¡Oh, sí! Esta película es un musical que les hará bailar por los pasillos y es una celebración de la Humanidad.TE PUEDE INTERESARRelacionadosRead More




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